Recuerdo que mi terapeuta me lo había advertido: "Hay que tener cuidado con lo que deseamos. Porque siempre se cumple. El problema está en reconocer nuestros verdaderos deseos."
Recuerdo que le respondí que Tere de Jesús ya se lo había dicho a Capote.
Me costó, pero finalmente entendí esa felicidad budista de acabar con toda expectativa.

[JUNIO 2004]